6 FORMAS DE CUIDAR LAS ARTICULACIONES A CUALQUIER EDAD

Tenemos que ser conscientes de que las articulaciones pagan el precio de la movilidad que nos dan los músculos y de la fuerza que estos imprimen a nuestros movimientos. Para ello basta pensar en el peso que soportan nuestra cadera, rodilla o tobillo en el simple hecho de andar, multiplicando varias veces nuestro peso corporal en cada apoyo. Mucho más en el caso de movimientos más bruscos, en los que la velocidad o las deceleraciones obligan a soportar cargas increíbles. Todo ello supone, incluso en ausencia de enfermedad, una tensión para las articulaciones y para los cartílagos, que tarde o temprano acaban por sufrir el desgaste mecánico de tanta actividad acumulada durante la vida.

El desconocimiento de enfermedades, sus síntomas, acciones de prevención y grupos de riesgo son cruciales a la hora de intentar evitarlas; pues si bien algunas son más complicadas que otras, todas refieren una dolencia para los pacientes. Este es el caso de las enfermedades reumáticas, que de acuerdo con la Asociación Colombiana de Reumatología (ACR), en Colombia afectan a 1 de cada 4 personas.

Una de ellas es la Osteoartrosis (OA), también conocida como enfermedad articular degenerativa, artrosis o artritis hipertrófica, una enfermedad que genera dolor y rigidez en las articulaciones, principalmente en rodillas, caderas y columna vertebral, debido al desgaste del cartílago generado en las articulaciones.

Protegerlas es una medida preventiva que debería empezar desde la infancia, merecen que les prestemos atención mucho antes de que causen molestias, con hábitos de vida saludables que ayuden a evitar dolencia en el futuro.

Seis formas de cuidar las articulaciones

Nunca es tarde para empezar a pensar en la salud de las articulaciones. Los dolores no tienen que ser parte del proceso de envejecimiento si empezamos a mimarlas pronto.

El buen cuidado pasa por:

  • Controlar el peso

El sobrepeso y la obesidad afectan directamente a las articulaciones sinoviales, las responsables de los movimientos que nos permiten agacharnos, sentarnos o ponernos de pie. El cartílago articular es un tejido flexible y fuerte, preparado para soportar cargas pesadas, pero no para hacerlo de forma permanente, como ocurre si una persona tiene un peso excesivo. En esa situación, esa membrana lisa y resbaladiza que permite a los huesos moverse sin fricción se ve afectada y, como consecuencia, también la movilidad.

  • Seguir una alimentación saludable

La dieta mediterránea se ha asociado a una menor frecuencia de problemas como artritis reumatoide. Es importante incluir productos como pescado rico en ácidos grasos omega 3, como el salmón y la caballa, frutas y verduras ricas en vitaminas antioxidantes, así como cereales integrales.

La vitamina E tiene propiedades antiinflamatorias y los niveles saludables se han relacionado con un menor riesgo de daño en las articulaciones y las células óseas. Podemos encontrarla en suplementos o en el aguacate, semillas de girasol o nueces.

  • Descansar

El descanso es fundamental porque favorece la desinflamación y ayuda en la salud articular. Es una de las mejores formas de proteger las articulaciones que no requiere ningún esfuerzo. Un mal descanso puede acabar en articulaciones rígidas y doloridas.

  • Complementos dietéticos

El harpagofito presenta actividad antiinflamatoria, antirreumática y analgésica. Además, posee propiedades diuréticas, cicatrizantes, digestivas y estimulan el apetito. También parece poseer cierta actividad cardiovascular.

Los ensayos realizados en personas demuestran la efectividad del harpagofito en poliartritis crónica primaria, enfermedades articulares degenerativas y reumatismo articular donde se observa una mejoría importante en la disminución del dolor y en las funciones de movilidad, sin efectos adversos importantes.

En un estudio realizado por Chantre et al (2000), se observó mediante un ensayo realizado con 122 pacientes que sufrían osteoartritis de rodilla y cadera, que tras la administración de harpagofito durante cuatro meses mejoraba la sintomatología si se comparaba con otros tratamientos (diacereína). Los pacientes que tomaron harpagofito tenían mayor tolerancia al dolor y menor necesidad de utilizar analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos.

Otro estudio realizado por Chrubasik et al (2002), con 250 pacientes que sufrían dolor impreciso de espalda o padecían osteoartritis de rodilla o cadera, confirmó que tras una dosis equivalente a 60 mg de harpagósido al día, el dolor disminuía significativamente, disminuyendo más el dolor en los pacientes de mayor edad.

  • Mantener una buena hidratación

Tiene un doble efecto; por una parte, conserva las articulaciones bien lubricadas, y por otra, ayuda a mantenerse en un peso adecuado. Una vida saludable es un elixir articular. Por eso, los especialistas insisten también en que se eviten los hábitos tóxicos, fundamentalmente dos: alcohol y tabaco. Entre otras secuelas, fumar tiene un efecto inflamatorio que afecta a todo el organismo, también a las articulaciones.

  • Mantener hábitos posturales correctos

La lesión por esfuerzo repetitivo aparece en el cuello, los hombros o las muñecas por la reiteración de un movimiento y la sobrecarga articular y muscular que produce. Para evitar su aparición es clave adquirir hábitos posturales correctos tanto en el trabajo como en el resto de actividades. Hay que reducir los movimientos repetitivos sobre la misma articulación, vigilar la postura al sentarse y flexionar las rodillas al levantar peso, y también cuidar el descanso nocturno: elegir un buen colchón y almohada que se ajuste a la anatomía y dormir en una postura cómoda.

* La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los huesos y de los cartílagos. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta equilibrada y variada y un estilo de vida saludable.

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